domingo, 1 de marzo de 2015

El Gobierno niega las acusaciones del primer ministro griego

Los Gobiernos de España y Portugal han reaccionado este sábado con irritación ante las manifestaciones del primer ministro griego, Alexis Tsipras. El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, elevó una protesta formal ante los presidentes del Consejo Europeo, Donald Tusk, y de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. En esa queja, el mandatario luso calificaba de “falsas, inauditas e impropias de un líder europeo” las palabras de Tsipras. Tras mantener una conversación con Passos Coelho, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha hecho saber a los presidentes del Consejo y la Comisión que está de acuerdo con la posición de Lisboa. Rajoy prevé contestar hoy a Tsipras en un acto político en Sevilla. El secretario de Estado para la Unión Europea, Íñigo Méndez de Vigo, pidió al mandatario heleno que “no trate de tapar sus dificultades internas buscando enemigos externos que no lo son”. En declaraciones a este periódico, Méndez de Vigo afirmó: “Los problemas de Grecia se solucionan con reformas, y no con declaraciones. España ha demostrado una gran solidaridad con el pueblo griego, comprometiendo 26.000 millones de euros, tanto el Gobierno anterior como el actual, en un momento muy complicado para el país”. Y añadió a renglón seguido: “Nosotros somos solidarios y no adversarios del pueblo griego. Debemos recordar que el acuerdo que alcanzó el Eurogrupo se logró por unanimidad y que es un acuerdo bueno para todos, sobre todo para Grecia, porque le permitirá seguir en una senda económica que era la correcta”. Fuentes oficiales del Ministerio de Economía señalaron que “ninguna circunstancia de política interna ha interferido en la posición española en el Eurogrupo y no se ha articulado eje alguno con otros socios”. "Nos encontramos con un eje de poderes, liderado por los Gobiernos de España y Portugal quienes, por motivos políticos obvios, han intentado llevar al abismo las negociaciones enteras", declaró Tsipras el sábado por la mañana, durante un discurso ante el Comité Central Syriza. "Su plan era, y es, desgastarnos, derribar nuestro Gobierno y llevarlo a una rendición incondicional antes de que nuestro trabajo comience a dar su fruto y antes de que el ejemplo de Grecia afecte a otros países, principalmente antes de las elecciones en España", aseguró. Recomendar en Facebook49Twittear306Enviar a LinkedIn0